Propósito de los templos

Los templos de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días no son lugares donde se realizan los servicios habituales de adoración, sino que están destinados a la realización de ceremonias específicas centradas en la familia, diseñadas para unir a sus miembros como una unidad familiar eterna. En el templo, más que en ningún otro lugar, se muestra el énfasis de la Iglesia en la importancia de la familia.
La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días reconoce la validez de los matrimonios civiles y los acepta como contratos vinculantes tanto moral como legalmente. Al igual que muchas otras iglesias, enseña que tales matrimonios terminan con la muerte y no tienen ninguna validez después de ésta. Sin embargo, una enseñanza distinta que ofrece la Iglesia es la posibilidad de que los matrimonios “sellen” sus casamientos para la eternidad. Tales casamientos se deben efectuar en un templo sagrado por la autoridad del Santo Sacerdocio.
Los hijos cuyos padres son miembros de la Iglesia casados anteriormente en un templo son sellados automáticamente a sus padres formando así una unidad familiar eterna. Si un matrimonio se convierte a la Iglesia después de haberse casado, pueden asistir al templo junto con ellos para sellarse en una sencilla ceremonia.
Los miembros de la Iglesia creen firmemente en la naturaleza divina de la familia y sienten por los templos una reverencia y respeto especiales. Además, sostienen que a fin de  que las ordenanzas de sellamiento sean válidas, los cónyuges deben ser completa y totalmente fieles en su matrimonio y, asimismo, llevar vidas de servicio y dedicación cristiana.
Los santos de los últimos días creen también que los descendientes vivos de personas ya desaparecidas pueden llevar a cabo estas ceremonias especiales, el matrimonio eterno y otros servicios religiosos, por ellos. Los miembros suelen actuar como representantes vicarios de sus antepasados en estas ceremonias, quedando de este modo cónyuges, padres e hijos unidos eternamente.
La obra por sus antepasados reviste una enorme importancia para los miembros de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días. Consideran que es una obligación religiosa buscar su genealogía a fin de que se puedan efectuar las correspondientes ordenanzas por sus antepasados. En consecuencia, la Iglesia ha reunido en microfilmes la mayor colección mundial de archivos genealógicos. Los microfilmes se guardan en bóvedas subterráneas cerca de Salt Lake City, pero hay copias de estos registros disponibles a través de los centenares de centros de historia familiar existentes en todo el mundo con el objeto de ayudar a otras personas a realizar sus investigaciones genealógicas.

El Templo de Madrid
El de Madrid es el único templo de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días en España. Situado en Moratalaz, en la Calle del Templo nº 2 (Calle Hacienda de Pavones esquina con la Calle Valdebernardo). Consta de tres plantas con una superficie de 4.059 m2, con una torre central de 44 metros de altura. El solar sobre el que se ubica el complejo es de 12.846 m2.

Está construido sobre un podium ajardinado con tres fuentes ornamentales, donde también descansan otros dos edificios auxiliares que albergan, entre otras instalaciones, una capilla, un centro de formación misional, el instituto de religión y un centro de historia familiar.