La obra misional

El empeño misional de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días es una de sus características más reconocidas. El programa misional se basa firmemente en el modelo bíblico de enviar a los misioneros por parejas. Más de 85.000 misioneros de la Iglesia se encuentran prestando servicio misional en 161 países y utilizando traducciones del Libro de Mormón en más de 100 idiomas.
La mayoría de estos misioneros son hombres y mujeres jóvenes con edades comprendidas entre los 18 y 25 años, si bien hay un número sustancial de matrimonios mayores que también prestan su servicio en España, incluidos muchos españoles.
Todos los misioneros sirven sin salario alguno, la mayoría depende de sus propios ahorros o del apoyo de sus familias durante el período de sus misiones, que puede ser de 18 meses o dos años. Los futuros misioneros pueden ser “llamados” para servir  en cualquier parte del mundo y, a menudo, tienen que aprender otro idioma. Exceptuando los dos meses que pasan en un centro de capacitación para idiomas, los misioneros reciben muy poca instrucción para su ministerio. Su conocimiento, proviene, en la mayoría de los casos, de la preparación adquirida en el hogar y de la convicción personal desarrollada a lo largo de un período de años.
En el campo misional, los misioneros enseñan principios que se encuentran en la Biblia y en el Libro de Mormón. Este libro, del que se deriva el común apodo de  “mormones” con el que suele designarse a los miembros de la Iglesia, se considera como un volumen de escrituras compañero de la Biblia que testifica en cuanto a la naturaleza divina de Jesucristo.
Aun cuando los misioneros enseñan a cualquier persona que tenga el deseo sincero de escucharles, suelen enseñar a familias en su conjunto, dado que es en la familia donde mejor se ejemplifican las enseñanzas y los principios de la Iglesia.