La Iglesia en España

          El primer nativo español que se convirtió a la Iglesia, fue el extremeño Melitón Trejo, militar bautizado en 1874 y a quien además se debe la primera traducción, aunque parcial, al español de El Libro de Mormón.
En 1932, los misioneros Ray L. Richards y Garland F. Smith viajaron desde la Misión de Suiza y Alemania a España para investigar las posibilidades de llevar a cabo el trabajo misionero en nuestro país. Aunque no ha llegado hasta nosotros un informe detallado de sus experiencias, se sabe que las leyes de España referidas a la libertad religiosa eran restrictivas en ese momento y habrían impedido un programa misionero de éxito. La posguerra y la condena de las democracias occidentales al régimen del general Franco, causó la famosa época de aislamiento o autarquía en España, durante la cual, a pesar de la falta libertad religiosa, la Iglesia envió algunos donativos de su Plan de Bienestar.
En 1954, la firma del acuerdo que permitió el establecimiento de bases militares de EE. UU. en España favoreció que dos años más tarde ya existiesen grupos de militares miembros SUD en las  bases de toda España. La primera rama de militares se organiza en la Base Aérea de Torrejón en 1957.  El primer converso de la Iglesia en España (se habían bautizado antes otros españoles residentes en el extranjero), José María Oliveira, fue bautizado en Francia el 12 de marzo de 1966, debido a que era ilegal realizar tal ordenanza en nuestro país.
El deseo de la Iglesia de instaurar ramas autóctonas en España no se vio cumplido hasta 1967, año en el que se aprobó la Ley de libertad religiosa. La primera rama de habla hispana en Madrid se organizó el 7 de enero de 1968, con David B. Timmins como presidente. Pocos meses más sería sustituido por José María Oliveira, quien se convirtió en el primer presidente de rama nativo de España
La Iglesia llegó a ser plenamente reconocida el 22 de octubre de 1968. A principios de junio 1969 cuatro misioneros, Clark Hinckley, José Luis Barco, Craig Ward, Robert  Hernández llegaron desde una misión de Argentina y así comenzó la obra misional en nuestro país, en Madrid el 6 de junio de 1969. En julio de 1970 se organizó la primera misión española con Raymond R. Barnes como presidente. En 1974 había ya 17 ramas, con líderes nativos, y 619 miembros.
En 1975 la entonces Reina de España, Doña Sofía, asistía al concierto de un coro de la Iglesia en el Auditorio del Centro Superior de Investigaciones Científicas, junto a los presidentes de misión, y al Presidente Oliveira. El 1 de julio de 1976, la Misión de España de Madrid se dividió y se crearon las de Sevilla y Barcelona. El primer centro de reuniones construido por la Iglesia se dedicó el 10 de julio de 1977 en Madrid.
En 1978 la Constitución definía para siempre una moderna libertad religiosa. En 1981 se tradujo El Libro de Mormón al catalán.
La primera estaca de nuestro país fue organizada en Madrid el 14 de marzo de 1982 con José María Olivera como presidente. Ese mismo año, acompañados del senador real Víctor de la Serna, quien siempre mostró una gran simpatía por los "mormones", varios líderes mundiales de la Iglesia visitaron al Rey don Juan Carlos y a diversos alcaldes españoles.
Dos Órdenes del Ministerio de Educación y Ciencia, en 1984 y 1985, incorporaban al BUP y la EGB el plan de educación religiosa de la Iglesia y sus temarios.
En el emblemático 1992, el futuro Presidente de la Iglesia, Gordon B. Hinckley, y su líder en Madrid, Faustino López, fueron recibidos de nuevo por los Reyes, a quienes obsequiaron una edición personalizada de El Libro de Mormón. En aquella conversación, la Reina declaró su afición por las grabaciones del Coro del Tabernáculo Mormón. Esta visita se repetiría en marzo de 1999 con motivo de la dedicación (consagración) del Templo de Madrid.
El 25 de febrero de 2003 el Ministerio de Justicia concede a la Iglesia el reconocimiento de “Notorio arraigo” por su tiempo de presencia en España, su número de creyentes y su implantación en la sociedad.

Los más de 52.000 miembros de la Iglesia en España se distribuyen en 14 estacas (Madrid Oeste, Madrid Este, Barcelona, Sevilla, Cádiz, Hospitalet, Elche, Granada, Valencia y Vitoria) y 3 misiones (Madrid, Barcelona y Málaga). Una misión está dirigida por un matrimonio misionero durante tres años de dedicación exclusiva. Como ya se ha indicado más arriba, las estacas y las misiones se subdividen en unidades llamadas barrios o ramas, que son lo equivalente a las parroquias católicas, y que están lideradas por un obispo o presidente de rama, quien sirve también de manera voluntaria.