Estructura y funcionamiento de la Iglesia

Una de las características más notables de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días es el hecho de que la administración de sus más de quince millones de miembros (de los cuales una parte considerable, aproximadamente el 22 %, es de habla hispana) se lleva a cabo mediante un ministerio voluntario y no remunerado.
La sede de la Iglesia está en Salt Lake City, Utah, Estados Unidos. La responsabilidad de la administración, supervisión y dirección espiritual a nivel mundial recae sobre la Primera Presidencia, formada por tres hombres, junto al Consejo de los Doce Apóstoles. Estas personas viajan a menudo por todo el mundo, reuniéndose con los líderes y miembros locales.
La principal organización de mujeres en la Iglesia es la Sociedad de Socorro, que fue fundada en 1842. Hoy en día la integran más de 5,5 millones de mujeres mayores de 18 años en más de 170 países.

Organización territorial
Por necesidades administrativas, el organigrama territorial de la Iglesia se divide en áreas geográficas. Se asigna a líderes experimentados de la Iglesia la supervisión de la actividad de esta en dichas áreas. La presidencia de área para Europa, la correspondiente a España, tiene su base en Francfort, Alemania.
Localmente, las familias y los miembros solteros son agrupados en congregaciones conocidas como barrios, formados por 200-600 personas. Varios barrios juntos forman una estaca. Una estaca corresponde aproximadamente a una diócesis en otras iglesias cristianas. La palabra deriva de la costumbre, recogida en el Antiguo Testamento, de fijar estacas en el suelo para sostener una tienda o una estructura.
Un presidente de estaca preside una estaca, que puede estar formada por 2.000- 4.000 miembros de la Iglesia. Para ayudarle en el desempeño de la administración, el presidente de estaca designa a un número de oficiales para capacitar y supervisar el liderazgo local.


Organización interna
Dado que no hay ministros asalariados, casi todos los que asisten regularmente a las reuniones de la Iglesia tienen algún tipo de cargo o responsabilidad. La participación de todos los  miembros es una característica básica de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días. Las responsabilidades en materia de servicio pueden ir desde la administración, asesoramiento, enseñanza (de adultos, jóvenes o niños), visitas a hogares u obra misional, hasta la organización de actividades sociales o proyectos de servicio.
Al frente de la organización local conocida como barrio se encuentra el obispo. Suele ser un hombre casado que, como todos los demás oficiales, no recibe un sueldo. De acuerdo con lo que determina el modelo bíblico en todos los sentidos, cada obispo es igual en autoridad a cualquier otro obispo, sin importar el tamaño de su barrio o si preside un barrio en Madrid, Londres o Salt Lake City. El obispo es uno de los hombres más ocupados de la Iglesia. Mientras se sigue dedicando a su actividad profesional, una importante parte de su tiempo libre por las noches, y durante los fines de semana, está dedicada al servicio de los miembros locales de la Iglesia bajo su responsabilidad.

La familia
La unidad básica de esos miembros es la familia. La Iglesia predica que es en el hogar donde los principios de una vida cristiana mejor se enseñan, comparten y ejemplifican. También se hace especial hincapié en las responsabilidades de los padres, siendo la Iglesia la mayor fuente de recursos para ayudar a cada miembro de la familia a desarrollarse social, emocional, intelectual y espiritualmente.